Caravana migratoria. Más de 7 mil personas con destino a Estados Unidos.

El Mundo 24 de octubre de 2018 Por
Más de 7 mil personas con destino a Estados Unidos arribaron al estado mexicano de Sonora para cruzar la frontera lindante al sudoeste del país. En respuesta, Donald Trump anunció una reducción en la ayuda económica designada a países centroamericanos por no impedir la salida de migrantes y responsabilizó a los demócratas por no votar...
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- Fuente: Resumen del Sur

Más de 7 mil personas con destino a Estados Unidos arribaron al estado mexicano de Sonora para cruzar la frontera lindante al sudoeste del país. En respuesta, Donald Trump anunció una reducción en la ayuda económica designada a países centroamericanos por no impedir la salida de migrantes y responsabilizó a los demócratas por no votar las propuestas migratorias republicanas, a menos de dos semanas de las elecciones legislativas.

Tras recorrer casi 700 kilómetros desde su partida el pasado 13 de octubre, la gran caravana migratoria conformada en su mayoría por hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, se encuentra en su punto más cercano a cruzar la frontera con Estados Unidos. La inseguridad, el desempleo y la pobreza en sus países de origen, son los motivos centrales que precipitaron a la oleada de personas a abandonar sus casas en busca de mejores condiciones de vida.   

Frente al contingente, se alza un –confeso nacionalista- Donald Trump que prometió, no sólo enviar las tropas “que sean necesarias” para contener el ingreso de la caravana en la frontera con México, sino el recorte de ayuda económica a Honduras, El Salvador y Guatemala, porque “no fueron capaces de hacer el trabajo de impedir que la gente saliese de su país y viniese de manera ilegal a Estados Unidos”. En total, las cifras cuantifican una suma de casi 200 millones de dólares según determinan datos oficiales del Departamento de Estado de Estados Unidos. 

En sintonía con Donald Trump, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, instó a los integrantes de la caravana a “mantenerse en apego a la legalidad” o, de lo contrario, advirtió que “difícilmente podrán lograr su objetivo”. Sin embargo, los esfuerzos fueron insuficientes para complacer a su par estadounidense, quien tildó a las autoridades mexicanas de ser “incapaces de detener” la caravana migratoria. El gobierno de México, en tanto, afirmó que cerca de 1200 personas han solicitado asilo en su país, trámite que puede llegar a demorar cerca de 3 meses. 

Los demócratas tampoco estuvieron exentos de las críticas de Trump, quien dejó ingresar la caravana en el terreno electoral, asegurando que son culpables de no contabilizar los votos necesarios para modificar las “patéticas leyes de inmigración” vigentes. Mientras tanto, el primer mandatario recordó las elecciones de medio término del próximo 6 de noviembre, donde Trump no sólo se juega la posibilidad de ratificar el rumbo las cámaras parlamentarias, sino que se enfrenta al escenario de un eventual juicio político para destituirlo, en caso de no obtener mayoría republicana. 

“Países de mierda” 

Lejos de parecerse al Olimpo de los dreamers, la administración estadounidense se ha mostrado, más bien, reticente a abrirles las puertas a sus vecinos centroamericanos. De hecho, Trump alegó en esta ocasión, sin pruebas que lo sustenten, que la caravana estaba conformada por gente de Medio Oriente y por pandillas criminales. Por supuesto, con el antecedente de haber llamado “gente de países de mierda” a los inmigrantes provenientes de El Salvador y Haití, justamente, mientras se trataba la renovación del programa de política migratoria. 

Las relaciones entre Centroamérica y Estados Unidos tampoco fluyeron y estuvieron marcadas por algunas tensiones, principalmente, desde algunos cruces con las embajadas de El Salvador, República Dominicana y Panamá tras las rupturas diplomáticas con Taiwán y los nuevos acuerdos celebrados con China. 

Desde el principio de su gestión, el primer mandatario estadounidense marcó una fuerte impronta nacionalista que buscó traducir en política mediante la construcción de un gran muro de contención en la frontera sur con México para evitar el paso de inmigrantes indocumentados, además de los intentos frustrados por forzar una nueva ley de inmigración.

Articulo de: Resumen del Sur

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